Tienen templos católicos en Tlaxcala apertura total para recibir feligreses

Tras temporada patronal en Huamantla, con ocupación parcial reinician actividades de forma ordinaria




Alfredo González 

Luego de que el pasado fin de semanas se diera el reinicio de forma ordinaria de las actividades y oficios religiosos en templos católicos de Huamantla,  y tras  la reserva obligada por las celebraciones patronales en honor a la Virgen de La Caridad, se declararon abiertos todos los espacios de oración con que cuenta la Diócesis en la entidad; las que gracias a la participación activa en recursos e insumos por parte de laicos miembros del Consejo Parroquial de Pastoral, dijeron, es posible avanzar de forma ordenada hacia la "nueva normalidad".

Así lo dió a conocer el Coordinador de la Comisión Diocesana Covid-19, presbítero Ranulfo Rojas Bretón, quién señaló que desde el pasado 9 de Agosto del presente año los demás templos 'de acuerdo a criterio' fueron abriendo de forma paulatina y ordenada las puertas a los feligreses; quienes han demostrado una enorme disponibilidad pero sobre todo responsabilidad en adoptar las medidas sanitarias recomendadas para enfrentar la pandemia, que a la fecha suma varias decenas de miles de muertes en México.

En este sentido el también Rector del Seminario de Tlaxcala abundo diciendo que el pasado fin de semana minutos antes de las 08:00 horas, los creyentes atendieron el repique de campañas del templo de San Luis Obispo ubicado en la convergencia del Parque Juárez y la calle Miguel Hidalgo en el primer cuadro de ese Pueblo Mágico para asistir a la misa dominical (con duración de 40 minutos) para escuchar el Evangelio; para lo cuál el portón principal fue habilitado únicamente como acceso, con espacio entre personas, las que deben cumplir con las medidas de bioseguridad como son el gel antibacterial, lectura de temperatura y cubrebocas.

Al interior del recinto, que por contingencia debe ocuparse con
preferencia para adultos mayores y con discapacidad en un porcentaje menor del aforo, para cumplir con esta norma se sugirió a quienes con su presencia pudieran generar un exceso en la ocupación esperar a la próxima nomilia, instalándose los presentes en los asientos disponibles de las butacas, que mostraron marcas temporales en textos impresos que garantizaron la sana distancia, evitando incluso la salutación. 

En el desarrollo de la celebración que tuvo como tema central pensar en el prójimo, y que ya esta siendo apoyada por el tema tecnológico en cuanto a textos, cánticos y lectura, cobró especial relevancia el momento de la Eucaristía ya que previó a recibir con las manos la hostia, los comulgantes debieron aplicarse gel una vez más; evitando de esta forma que el Padre oficiante la entregara en la boca como comúnmente se hacía. Al término de la misa los parroquianos procedieron a retirarse por una puerta habilitada como salida.

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