La diputada local del Partido AcciĂłn Nacional (PAN), Miriam Esmeralda MartĂnez Sánchez votĂł en contra de la minuta de reforma electoral del llamado Plan B al advertir que dicha propuesta representa una medida centralista que debilita el federalismo y compromete la autonomĂa de las entidades federativas.
Durante su intervenciĂłn en tribuna, de este jueves, la legisladora sostuvo que su postura no responde a un capricho polĂtico ni a una oposiciĂłn automática, sino a una convicciĂłn democrática basada en la defensa del pacto federal y de las instituciones.
“La polĂtica debe servir a las personas y no servirse del poder”, expresĂł la diputada panista al recordar uno de los principios fundacionales de AcciĂłn Nacional, al tiempo que subrayĂł que las reformas constitucionales deben construirse mediante diálogo, consenso y respeto a la soberanĂa de los estados.
MartĂnez Sánchez señalĂł que, aunque la reforma se presenta como una medida de austeridad y eficiencia institucional, en realidad impone desde el centro del paĂs decisiones que impactarán directamente a los congresos locales y a los municipios, sin considerar las realidades particulares de cada entidad.
En ese sentido, advirtiĂł que la minuta plantea lĂmites presupuestales a las legislaturas estatales y modificaciones en la integraciĂłn de los ayuntamientos, lo que podrĂa comprometer el funcionamiento del Poder Legislativo local y afectar la representaciĂłn democrática.
“Debemos preguntarnos con honestidad si esta reforma realmente fortalece la democracia o si, por el contrario, debilita a los congresos locales para concentrar más poder desde el centro”, puntualizĂł.
Asimismo, la diputada panista enfatizĂł que el paĂs enfrenta problemas más urgentes, como la inseguridad y la creciente presencia del crimen organizado en la vida pĂşblica, por lo que considerĂł que MĂ©xico requiere una verdadera reforma electoral de fondo, capaz de responder a los desafĂos actuales del sistema democrático.
Finalmente, Miriam MartĂnez hizo un llamado a las y los legisladores a no aprobar reformas por inercia ni por consigna polĂtica, sino a actuar con responsabilidad frente a las implicaciones que tendrán estas decisiones para las prĂłximas legislaturas y para el equilibrio de poderes en el paĂs, porque “cuando se debilita el Congreso, se debilita la representaciĂłn y tambiĂ©n la democracia”.