Alexis P. González
Hace apenas unos días advertíamos en este espacio sobre una dolorosa ola de luto que azota a distintas familias tlaxcaltecas. Tristemente, la realidad nos vuelve a golpear y la lista de tragedias sigue creciendo. En las últimas horas, dos personas más, un hombre de 45 años y una niña de apenas 13 años, tomaron la fatal decisión de atentar contra su propia vida en los municipios de Tlaxcala y Tepeyanco.
Como lo señalamos en nuestra entrega anterior, esta serie de lamentables pérdidas nos exige abrir los ojos ante una crisis profunda. Que menores de edad estén llegando a este límite de desesperanza, sumándose al caso del adolescente de 14 años en San Jerónimo Zacualpan de la semana pasada, nos demuestra, de la manera más cruda, que las políticas públicas y los programas institucionales no están siendo efectivos. Esto no se soluciona únicamente con contención emocional superficial; requiere acciones contundentes para reconstruir el tejido social y garantizar un sistema integral de vida y bienestar para todas las edades.
El primero de estos nuevos y dolorosos casos se registró el pasado lunes 20 de julio en la comunidad de San Sebastián Atlahapa, en la capital del estado. Al interior de un domicilio ubicado en la calle De los Maestros, un joven vivió la peor de las pesadillas al encontrar a su padre, un hombre de aproximadamente 45 años, suspendido de una viga en el techo del patio. Desesperado, el hijo logró bajarlo y pidió auxilio inmediato. Paramédicos de Protección Civil de Tlaxcala arribaron al lugar, pero lamentablemente solo pudieron confirmar que el masculino ya carecía de signos vitales.
El doloroso escenario se repitió la madrugada de este miércoles 22 de julio, ahora en la zona centro del municipio de Tepeyanco, a un costado de la capilla local. Una llamada desgarradora al 911, donde solo se escuchaban gritos de familiares en profundo estado de shock, alertó a los cuerpos de emergencia. Se trataba de una pequeña de apenas 13 años de edad, quien fue hallada suspendida dentro de su hogar.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y paramédicos del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUMT) acudieron a la calle 5 de Mayo Norte para intentar brindar los primeros auxilios a la menor. Trágicamente, el personao confirmó que la niña ya no contaba con signos vitales, consumándose una pérdida que ha conmocionado profundamente a la comunidad.
En ambos sucesos, los primeros respondientes procedieron a acordonar los inmuebles por protocolo. Se dio parte al Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) y a la Policía de Investigación. Las diligencias y el levantamiento de los cuerpos quedaron a cargo de los agentes del Ministerio Público de las regiones correspondientes, quienes llevarán a cabo los trámites legales que marca la ley.