Alexis P. González
Lo que inició como la atención a un reporte por detonaciones de arma de fuego terminó en una violenta emboscada la tarde-noche de este domingo en la comunidad de Ignacio Zaragoza, municipio de Huamantla, donde un grupo de pobladores atacó a balazos, palazos y piedras a elementos de la Policía Municipal y de la Secretaría de Marina (SEMAR). Las corporaciones se movilizaron inicialmente tras una llamada al servicio de emergencias 911 que alertaba sobre detonaciones al aire cerca del plantel EMSAD. Tras el arribo de los uniformados a la zona, estos se entrevistaron vía telefónica con la reportante, quien refirió haber escuchado un disparo; sin embargo, tras realizar un recorrido por el lugar, las autoridades no encontraron novedades inmediatas y procedieron a retirarse.
Fue en ese momento, al circular sobre la calle 16 de septiembre, antes de llegar al parque de la comunidad, cuando las fuerzas de seguridad fueron interceptadas por una turba de aproximadamente 50 personas armadas con palos, tubos, piedras y al menos una escopeta. Los pobladores enardecidos comenzaron a agredir directamente a los elementos y a las unidades oficiales. Durante la refriega, una patrulla de la policía municipal resultó con daños en el parabrisas tras recibir un impacto de arma de fuego, mientras que una camioneta de la Secretaría de Marina sufrió daños en la ventanilla del copiloto tras ser golpeada con un bate.
La violenta agresión dejó un saldo de tres elementos lesionados por golpes contusos: el policía municipal de Huamantla, Marco N., quien presentó un golpe en el lado derecho de la nariz; el marinero de la SEMAR, Eduardo N., con un golpe en la nariz; y el segundo maestre de la SEMAR, Bian N., con un golpe en la oreja. Ante la superioridad numérica de los agresores y con el firme objetivo de evitar una tragedia mayor y salvaguardar su integridad física, los elementos optaron por replegarse y retirarse del sitio.
Minutos después, paramédicos de Protección Civil de Huamantla acudieron a valorar a los uniformados afectados, determinando que sus lesiones no ponían en riesgo su vida ni ameritaban su traslado a un hospital.
Este es uno de los muchos episodios de violencia que se registran en esa comunidad, donde reina la inseguridad y la delincuencia, además de personas consumidoras de estupefacientes.
