Alexis P. González
Lo que prometía ser una jugosa venta a través de redes sociales, casi le cuesta la vida a un joven comerciante. Carlos N., de 25 años de edad, terminó con un balazo en el pie luego de que un par de delincuentes intentaran despojarlo de un costoso teléfono celular en el municipio de Chiautempan.
De acuerdo con el relato del afectado, la pesadilla comenzó la mañana de este viernes, cuando acordó verse con un supuesto comprador que contactó vía Facebook para venderle un equipo celular de alta gama (un iPhone 17 Pro Max). El punto de reunión inicial fue en las inmediaciones del AutoZone, sobre el bulevar Tlaxcala-Santa Ana, pero los hechos violentos se desencadenaron minutos después sobre la calle Sonora esquina con Nuevo León, en el Barrio de El Alto.
Al descender del vehículo de plataforma (Uber) en el que viajaba, Carlos fue interceptado por dos sujetos que, lejos de querer comprar el equipo, le exigieron a la fuerza que se los entregara. Al negarse a darles el teléfono, uno de los hampones detonó un arma de fuego, hiriéndolo en el pie izquierdo. Al ver la reacción, los delincuentes huyeron corriendo entre la maleza con las manos vacías.
Herido y sangrando, el joven logró regresar al Uber y le pidió al conductor que lo sacara del lugar y lo llevara hasta su domicilio, ubicado en Tecpa Pluma, en el municipio de La Magdalena Tlaltelulco. Fue al llegar a su casa cuando su novia lo vio con la lesión de bala y de inmediato solicitó auxilio al número de emergencias 911.
Minutos después de las 11:00 horas, elementos de la Policía Estatal y paramédicos de Protección Civil arribaron al domicilio. Tras valorarlo, personal a cargo confirmó que el joven presentaba una herida de bala con orificio de entrada en el empeine y salida en la planta del pie izquierdo, por lo que fue trasladado de urgencia a bordo de una ambulancia hacia el Hospital General de San Pablo del Monte para su atención especializada.
De los agresores, la víctima detalló a las autoridades que eran dos hombres de estatura baja y complexión mediana; uno vestía sudadera roja y el otro una sudadera negra con el logotipo de Adidas. Aunque la policía tomó conocimiento de los hechos, no se logró dar con el paradero de los hampones.