Alexis P. González
Un aparatoso accidente provocado por la combinación de imprudencia, exceso de velocidad y presunto consumo de alcohol, dejó como saldo a un niño de 6 años con el rostro desfigurado, tres adultos heridos y a un pueblo enardecido que estuvo a un paso de hacer justicia por propia mano en el centro de Tepetitla de Lardizábal.
El caos se desató durante la noche de este sábado, justo a la altura del Oxxo ubicado en la intersección de las calles Revolución y Pino Suárez. Testigos de la zona revelaron que la mecánica de los hechos ocurrió cuando una motoneta negra, en la que viajaban sin equipo de seguridad un masculino, una femenina de nombre Vianey N., de 36 años, y su pequeño hijo de apenas 6 años, dio una repentina vuelta en "U".
En ese preciso instante, un joven identificado como Darinel N., de 19 años y originario de San Rafael Tenanyecac, Natívitas, que conducía a exceso de velocidad un Nissan Tiida color blanco con placas de Tlaxcala, los embistió brutalmente. Tras colisionar concla motoneta, el joven conductor perdió el control y terminó estrellándose contra otro Nissan Tiida blanco que se encontraba estacionado en la zona, provocando que un hombre que se encontraba sentado a un lado del asfalto fuera también atropellado, además de destrozar parte de la estructura de un inmueble.
Paramédicos de esa región llegaron al lugar para auxiliar a los heridos. Uno de ellos, un pequeño de 6 años, presentaba una herida en su rostro, mientras que su madre, Vianey, sufrió una fractura de fémur izquierdo.
En el lugar también resultó gravemente herido Gabriel Castañeda Cano, de 55 años, quien quedó politraumatizado, con lesiokes en cabeza y probables fracturas en brazo y pelvis. Todos ellos fueron estabilizados a marchas forzadas y trasladados de urgencia al Hospital General de Natívitas. Una cuarta víctima, identificada como Martha Mariel N., de 35 años, logró retirarse del lugar por sus propios medios para buscar atención médica.
Al ver la magnitud del hecho y la sangre en el asfalto, la multitud enfureció. Cerca de 100 pobladores rodearon al presunto responsable. Los gritos de linchamiento no se hicieron esperar y la turba se abalanzó contra Darinel N. con la firme intención de hacerle pagar sus actos.
La Policía Municipal de Tepetitla, totalmente rebasada por la gente, tuvo que lanzar llamadas de auxilio urgentes por radio. La tensión fue tal que se detonó un fuerte operativo interinstitucional en el que elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y policías de Panotla, Ixtacuixtla, Nativitas y Nopalucan irrumpieron en la zona.
Tras intensos forcejeos, los uniformados lograron arrebatarle al joven a la turba y lo encapsularon para trasladarlo a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), donde enfrentará los cargos por este desastre.
Ya entrada la madrugada de este domingo, las grúas retiraron los vehículos destrozados que quedaron sobre la vía pública.