La noche de ayer martes, fue difundido el fallecimiento de Fernando Soto, el chofer de la pipa de gas que explotó en el puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa.
El conductor de 34 años de edad presentaba quemaduras en el 90 % de su cuerpo, y perdió la vida después de una semana de permanecer internado.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que la pipa volcó debido a que el conductor perdió el control al tomar una curva y por eso se impactó, lo que derivó en la explosión.
El avance de las investigaciones señalan que la pipa se impactó dos veces, por lo que el gas se escapó 180 metros a la redonda a través de una fractura de 40 centímetros en el tanque, para después prenderse.
De no haber fallecido, el chofer hubiera sido investigado por homicidio culposo y daños a la propiedad.
La pipa de transporte de gas LP venía de Tuxpan, Veracruz, en donde cargó el combustible, y se dirigía a una gasera en la alcaldía Tláhuac, en la Ciudad de México, para descargar.
