Esta es la historia de Sansón, el perrito pepenador del relleno de Panotla

Llegó a ese sitio en pésimas condiciones de salud, porque lo empleaban para peleas de perros


“Chato”, “Pinto” o “Sansón” es un valiente perrito que se ha convertido en el amigo de varios pepenadores en el relleno sanitario “Tonsil” de Panotla. Él llegó en un estado de salud muy lamentable; un camión de basura lo trasladó al sitio de disposición final de basura. 

El lomito es un perro que a pesar de sus lesiones y daños causados por haber sido empleado en peleas clandestinas, hoy está de pie y recuperándose de los malos tratos a los que fue sometido.   

En el relleno sanitario encontró en un pepenador al mejor amigo que seguramente deseó por mucho tiempo: él curó sus heridas, le ofreció el cariño que necesitaba y lo rehabilitó; le proporcionó todo lo que le hacía sentir libre.  

Sansón, en agradecimiento, se ha mantenido a lado de su tutor, ha cobrado fama en aquel lugar como el perrito que llegó al borde de la muerte y que hoy es leal a quien le devolvió la vida, lo acompaña, lo cuida y se mantiene pendiente de los que considera su manada. 

Por las mañanas, se comporta de manera dócil, juguetea, corre libremente entre los pepenadores, recibe atención y no daña a nadie. Pero por las noches “Sansón” contribuye en las tareas del cuidado del relleno sanitario. 

Es un perro muy noble, es un pitbull y su edad aproximada es de 3 años. Actualmente está vacunado y se encuentra en un estado medio de salud, debido a que vive en el relleno sanitario a lado de su humano favorito, quien seguramente le acompañará por el resto de su vida.

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