Desde Tlaxcala llega a La Villita en Pachuca a vender su pan de fiesta

Sus ventas han bajado hasta 50%




Dagoberto García Benavides llegó esta mañana, proveniente de Tlaxcala de un lugar llamado San Juan Huactzinco en donde todos se dedican a elaborar pan de fiesta que salen a vender a estados vecinos en sus temporadas de fiestas.

Siempre participa en la vendimia del Día de la Virgen de Guadalupe, en Pachuca, pero este año no hubo invitación, así que llegó de forma clandestina con su carrito y dos cajas llenas de pan de feria.

"Siempre teníamos lugar de venta abajo del puente y todo esto de la pandemia nos ha venido afectar demasiado, porque nos hay fiestas, no hay ventas y nosotros con nuestro pan.

"Llegué esta mañana y no sé si me dejen estar, soy el único ambulante, así que espero que me dejen un rato, que valga la pena el camino", expuso el joven vendedor que poco a poco se fue acercando a las inmediaciones de La Villita para ofrecer su pan.

A pesar de que sí hubo andar peatonal por las calles de la avenida Juárez, en hora y media no logró vender nada, "nuestras ventas han caído en 50 por ciento, está muy mal y pues de paso quiero pedirle a la virgen que se acabe esto, que se lleve el covid-19 y que podamos trabajar, sin miedo a contagiarnos", indicó.

Mientras espera al primer cliente, Dagoberto platica que la vendimia y feria que cada año se realiza sobre un tramo de la avenida Juárez, por la celebración guadalupana, le ayudó a realizar muchas metas realidad, pero este año ve difícil reunir lo que ganaba de su venta de pan.

"Ahora sólo sale para comer, nada más, así que espero que por lo menos se me venda mi pan que traigo y pues que salga para el regreso y para darle de comer a mi familia", expuso.


Recordó que el año pasado trajo a Pachuca 10 cajas de pan para el Día de la Virgen de Guadalupe, frente a la Basílica Menor, producto que se le vendió todo, pero este año ve difícil poder terminar las dos cajas que trae.

"Me quedaré en Pachuca hasta que se me acabe todo el pan. Afortunadamente tengo familia en Tizayuca y ahí podré dormir y a hasta que no venda todo me regreso", dice.


Mientras espera que se venda su producto, confiesa que le da miedo contraer el covid-19, "pero salgo por necesidad porque si no trabajo, no sale para los gastos que tenemos.

"Me cuido pero me importa más darle de comer a mi familia y esperamos que acabe todo esto, para que podamos seguir trabajando", concluye.
Con información de Milenio 
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