Hoy en día, las tablets, Ipads, celulares, videojuegos y demás aparatos tecnológicos son los sustitutos de entretenimiento que en otro tiempo eran los clásicos juguetes hechos a mano como trompos, yoyos, baleros, arcos y flechas, muñecas y máscaras de cartón, entre otros.
Pocos son los niños que siguen jugando con estos últimos, pero los comerciantes luchan para preservar las tradiciones con las que crecieron y que las nuevas generaciones se diviertan y aprendan con los juguetes que sus padres y abuelos usaban cuando niños.
“En los últimos años ha sido visto como un rescate, pero definitivamente encontramos muchos niños que no conocían los juguetes típicos porque están más acostumbrados a los teléfonos y los videojuegos”, platicó Josefina Hernández , comerciante de juguetes y dulces tradicionales.
Cada año, durante el día del niño, alrededor de 40 comerciantes buscan que las tradiciones mexicanas se conserven a través de la venta de baleros, yoyos, trompos, títeres, caballos de palo, réplicas de madera en miniatura de instrumentos musicales, vehículos de carga, muebles y artículos para el hogar; además de muñecas de trapo y máscaras elaboradas con cartón. Junto con ellos se venden también dulces típicos elaborados a mano.
“La competencia con la tecnología sí está difícil, los niños se entretienen más con las famosas tablets o los celulares que les dan sus papás, pero nosotros trabajamos para que conozcan los juguetes típicos, esos con los que jugaron sus papás o sus abuelos”, dijo la también comerciante Lidia Hernández